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Viajar con tus amigas (sin bebés), o como recobrar tu salud mental por unos días

Todo el mundo dice saber cómo ser mamá, pero la realidad es que en la práctica todas estamos haciendo lo mejor que sabemos. En el tema de dejar a tus hijos o no, nunca faltan las que tienen que decirte todas las razones por las que no debes de hacerlo. Hoy yo no vengo a decirte cómo ser mamá, pero si a contarte mi opinión y experiencia del tema.

Viajar es de mis placeres más grandes de la vida, y afortunadamente he podido hacerlo bastante desde que Stella nació y me encanta viajar con ella. Pero han habido un par de ocasiones en las que no quiero llevarla ella no puede venir, y vienen un par más en los próximos meses.  Y con eso llegan las preguntas de cualquier mamá frente a esa decisión: ¿soy mala madre al dejar a mi bebé? ¿se vale pensar en mi de vez en cuando? ¿es buen momento para dejar a mi hijo?

A veces como mamás dudamos tanto de estar tomando la decisión correcta, que eso es lo que perciben nuestros hijos de nosotras y por eso se agravan los problemas y procesos de separación. Así que a las preguntas de arriba te respondo: eres una excelente mamá, consentirte a ti misma es súper importante y, no, nunca habrá un momento ideal. Siempre van a haber dientes nuevos, crisis de angustia de separación, gripas… pero la vida es aquí y ahora.

Estos dos viajes fueron con amigas: primero mi #annualtrip con mis amigas a NYC, seguido del bris del hijo de Jess que vive en Chicago. Obviamente cuando te conviertes en mamá tu prioridad son tus hijos, pero hay que entender que ser mamá es el trabajo más gratificante y al mismo tiempo más malpagado que existe. Pasas 90 horas a la semana cuidando a un mini ser humano, y el poco tiempo que te queda suele no ser suficiente para continuar funcionando en la mejor versión de ti.

Las más extremistas del apego dirían que estoy mal. Pero si yo no estoy bien, Stella tampoco lo está. Y a veces una necesita un break de la maternidad; para apreciarla más, para regresar más fuerte a sus hijos. Mis amigas son ese pedazo de mí que me regresa a mis raíces. ¿Quién más que ellas se acuerdan lo que dije ese día en la Costera de Acapulco hace 10 años? De verdad que ni siquiera yo. Son esas personas con las que puedo hablar con ellas sobre todo, con las que me puedo quejar de los esposos, llorar, reír… con ellas no me tengo ni que explicar.

Además, es chistoso que los papás tengan carta libre para viajar y dejarnos en casa, sobretodo cuando es por trabajo. Pero cuando nos vamos nosotras, ellos son “unos tipazos por dejarnos ir”. Y sí, mi esposo es un papá muy presente y si es un tipazo, pero no lo es por dejarme ir porque no tiene que dejarme. Somos un equipo que nos apoyamos el uno al otro, y este modus operandi debería de ser la regla no la excepción.  Las mamás también nos merecemos un tiempo libre de vez en cuando, y ellos también pueden encargarse del bebé, ¿no?

Dejar a tus hijos es doloroso y liberador a la vez. Stella es la persona con quien paso todos mis días y la extrañé con locura todo el tiempo, pero al mismo tiempo me di cuenta que todavía tengo dos brazos y que el tiempo todavía puede sobrar. Al final del día de verdad creo que para crecer hay que salir de tu zona de confort.

Si no te das a ti misma el espacio para crecer, ¿qué es lo que realmente le estás enseñando a tus hijos?  Entre muchas, muchas cosas más, quisiera que Stella aprenda que la maternidad no es el final del camino sino solo un nuevo principio, un proceso de transformación del cual no solo puede sino debe de salir más fuerte y más entera que como entró. Nuestras hijas deben de buscar una vida balanceada en su maternidad, y nuestros hijos aprender como aprovechar su paternidad y crear un equipo con su pareja.

Todos los pros por haberme ido:

  • Stella se quedó perfectamente feliz con su papá y tuvieron oportunidad de fomentar el apego entre ellos dos;
  • Pude crear un banco de leche con todo el pumping del viaje (si todavía estás lactando te invito a checar este post sobre cómo cuidar tu lactancia cuando sales de viaje sin bebé;
  • Muchas veces la relación con tus amigas se reduce a volver a contar todas las anécdotas que han vivido, pero es importante hacer el espacio para crear nuevas memorias; y
  • Tanta risa me ayudó a regresar a la maternidad mejor que nunca. Así, como lo que hace la risoterapia.

Así que, ¿qué esperas tu para planear tu próximo viaje?

xo, MR.

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Comments (2)

  • Shanik

    enero 19, 2017 at 11:57 pm

    Me encantó.
    Confieso que yo era una mamá agotada y eso no es nada fácil de sobrellevar. He tenido que aprender a tener tiempo para mí, tiempo de descanso, tiempo de consentirme, tiempo de tener vida social (aparte de las fiestas infantiles), tiempo de aprender nuevas cosas, retomar algunas otras. Incluso he hecho pijamadas con mis amigas y es cierto regresas con la pila recargada DE TANTAS risas. Pero sobretodo me di cuenta que soy la mejor mamá que puedo ser ahora mismo y que SI SOY FELIZ , mi esposo y mis hijos son felices también.

    1. Michelle Ronay

      enero 20, 2017 at 12:20 am

      ¡Totalmente cierto! Gracias por compartir esto. xo, MR.

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