Blog post

Todo lo que quieres saber sobre encapsular tu placenta

La placentofagia tiene el fin de proporcionar nutrientes y hormonas que aceleran la recuperación postparto a nivel biológico, fisiológico y emocional.

Cuando eres mamá primeriza, no faltan las mil recomendaciones que parecen llover de todos lados. Pero hay una en particular de la que pocos quieren hablar: la placentofagia, o comerte tu placenta.

Hace unos meses Kim Kardashian causó un nuevo escándalo cuando anuncio en Twitter que se comió la placenta de su hijo Saint, sin embargo aquí en México me encontré con que este tema sigue siendo un tabú. Culturalmente la sola idea de ingerir tu placenta tras el parto puede traumarte, pero es una práctica más común de lo que crees (de la cual cada vez se escucha más).

Todas las demás especies de mamíferos lo hacen (carnívoros y herbívoros por igual), y en la medicina tradicional en China es una práctica común. Mientras tanto por aquí en occidente la placenta se descarta como basura en los hospitales, o según dicen las malas lenguas, se las llevan las enfermeras y/o se entregan a laboratorios para que se elaboren cremas antiarrugas y otros productos de belleza.

La placentofagia tiene el fin de proporcionar nutrientes y hormonas que aceleran la recuperación postparto a nivel biológico, fisiológico y emocional. La lógica detrás de la práctica se sustenta en que hacerlo reincorpora a la madre lo que la placenta tomó de ella. Toma en cuenta que la placenta es fundamental para gestar vida, sin ella la vida es imposible. Su función es tomar del cuerpo de la madre todo lo que el bebé requiere para formarse, como una vía de comunicación nutriente entre madre e hijo. Como órgano, sirve al bebé como pulmones, riñones, hígado, sistema digestivo y sistema inmune. Para la mamá, encapsular tu placenta genera una medicina individual producida para cada mujer en particular, por su propio cuerpo.

Entre otras cosas, los beneficios de comer la placenta son:

  • Restaura niveles de energía.
  • Aporta hierro, minerales y vitaminas (la baja en hierro esta directamente relacionada con la depresión postparto)
  • Balancea los niveles hormonales.
  • Previene o trata la depresión postparto.
  • Reduce hemorragias y el sangrado postparto (loquia)
  • Aumenta la cantidad de leche y mejora su calidad.
  • Mejora el aspecto del pelo, uñas y piel.
  • Ayuda al útero a contraerse a su tamaño original.
  • Asiste en momentos de transición (dientes, fin de lactancia, regresar al trabajo, menopausia, etc.)

Para aprovechar estos beneficios, no es necesario comértela tal cual como si fuera un pedazo de carne (lo cual algunas personas sí hacen y dicen que es lo mejor), sino que puedes encapsularla para ingerirla como lo haces con otras vitaminas y medicinas. Esta fue la opción que yo elegí, y para hacerlo debidamente contacté a Amaya Suárez Diez, doula y educadora pre y post natal. Básicamente se debe refrigerar inmediatamente después del parto, luego se deshidrata, se muele y con el polvo se rellenan las cápsulas. Es importante que lo planees con anticipación y lo platiques con tu doctor para que te la entreguen, ya que aunque la placenta es tuya y de tu bebé (y sólo de ustedes) hay hospitales que mantienen unas políticas más estrictas que otros (alimentando aún más la teoría de los laboratorios).

En mi caso, le entregue a Amaya una lonchera, y ella me entregó unos días después un kit con las cápsulas, tintura, impresiones de placenta, el cordón deshidratado y la cara fetal de la placenta.

  • La tintura es una extracción con alcohol, parecido a las flores de Bach, y es excelente tanto para la madre como para el bebé, sobretodo en momentos de transición.
  • El cordón umbilical deshidratado comúnmente se utiliza como un atrapa sueños.
  • Las impresiones de placenta se utilizan como un recuerdo significativo ya que cada placenta es completamente única.
  • En la práctica, la cara fetal se entierra debajo de un árbol (puede ser incluso maceta) como una muestra de agradecimiento por nutrirte a ti y a tu bebé.

 

Solo puedo hablarte desde mi experiencia personal. Tome mis cápsulas de placenta durante dos meses y me sentí con bastante energía y mucho menos irritable de lo que hubiera estado a pesar de dormir 3 horas promedio por noche. Mi pelo se veía increíble, mis uñas hermosas. En definitivo puedo decir que me ayudó muchísimo en mi recuperación física y emocional y volvería a hacerlo sin pensarlo. Ahora para los dientes estamos usando la tintura y vamos muy bien.

 

Realmente le recomiendo a todas las futuras mamás que busquen a Amaya directamente para encapsular su placenta o incluso en caso de tener dudas adicionales. Su email es amaya_suarezdiez@yahoo.com, de verdad no duden en contactarla.

xo, MR.

 

You may also like

Previous Post Next Post