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Manual para pumpear cuando te vas sin tu bebé

Antes de empezar, lo más importante que debes de recordar es que no pasa nada si dejas a tu bebé. A veces como mamás dudamos tanto de estar tomando la decisión correcta, que eso es lo que perciben nuestros hijos de nosotras y por eso se agravan los problemas y procesos de separación. Pero no voy a volver a entrar en el tema, si quieres saber más sobre el mismo puedes leer más aquí. Ahora bien, si estás lactando tienes que estar preparada para poderte ir y no afectar tu lactancia.

Te dejo mis recomendaciones para que el proceso sea lo más fácil y regreses como si nada hubiera pasado (ojo: mi experiencia es mía personal, yo no soy experta. Yo he tenido que dejar a Stella dos veces a partir de tener casi 6 meses).

  1. Relájate. No sabes cuantas mamas conozco que ya tomaron la decisión de irse, pero están estresadas de hacerlo. Si ya te vas a ir, aprovecha el viaje y relájate. La vida es aquí y ahora. Aprovecha para calibrar y regresar siendo la mejor versión de ti mismo, para ti y para tus hijos.
  2. Deja preparado a tu hijo. Usa la fórmula para saber cuántas onzas necesitas dejar y haz un plan para dejarle todo lo que va a necesitar y un extra de sobra. No quieres estar de viaje y que te llame el cuidador que se quedó a cargo a decirte que hubo un accidente y se cayeron 4 onzas y ya no hay más.  También te sugiero que dejes botellas de más, y si nunca has dejado botella te recomiendo las Pigeon que son súper compatibles con la lactancia, siempre con boca ancha y chupón SS (recién nacido), ¡no importa la edad! Este tipo de botellas ayuda a evitar la confusión de flujo.
  3. Prepárate tú. Consigue unas loncheras térmicas para la maleta, una lonchera térmica portátil como esta, unos ice packs, tu sacaleches, su cargador, pila portátil, bolsas de almacenamiento, y una mochila que puedas cargar todo el día en la que quepa todo. Si lo necesitas, llévate tu cubre lactancia o al menos una chamarra que te puedas voltear.
  4. El sacaleches. Necesitas un buen sacaleches doble y que sea hands free de preferencia, y uno manual para emergencias. Lo último que quieres es que no puedas sacarte leche cuando necesites pumpear. Yo uso este.
  5. El proceso del pumping:

a. Horarios: si tu bebe sigue con varias tomas al día, necesitas pumpear cada 3 horas. Establece los horarios de antemano (los cuales deben de ser parecidos a los horarios que ya tiene tu bebé) y así vas a poder planear de antemano estar en lugares cómodos para poderlos hacer. Un ejemplo increíble de horario que a mí me ha funcionado mucho fue:

  • 9 am: en el hotel
  • 12 pm: antes de salir del hotel
  • 3 pm: calle
  • 6 pm: calle
  • 9 pm: en el hotel
  • Una extra regresando de cenar, principalmente para dormir de corrido un poco más.

Aunque fui muy estricta, si acoplaba estos horarios 30 mins +/- para encajar en mis actividades. Para que no se me pasara la hora, ponía alarma para cada uno de esos horarios a las 2:45 horas desde haber empezado, para poder tener tiempo suficiente de buscar un lugar ideal para pumpear.

b. Sacarte en el hotel: Cuando te saques en el hotel, el proceso es muy fácil. Guárdalo en bolsitas adentro del mini bar, y cada que salgas del hotel lo bajas a recepción para que lo manden al congelador del hotel. Te sugiero llevar una bolsa de shopping vacía para que ahí puedan irlas guardando (y ponle una etiqueta con tu nombre y número de cuarto). Tip: en algunos hoteles pueden hablar de antemano y pueden intentar conseguirte un mini congelador para tu cuarto.

 

c. Sacarte en la calle: Cuando te saques en la calle, guarda la leche en la bolsita y mételo adentro de tu lonchera portátil con ice packs. Llegando al hotel por la noche, lo pasas a recepción para almacenamiento o lo subes a tu cuarto al mini bar. Que no se te olvide dejar tus ice packs congelándose toda la noche para que al día siguiente antes de salir puedas pedirlos y llevártelos durante el día. Tip: si tus ice packs están derritiéndose demasiado, en Walgreen’s, Target, Walmart o en cualquier farmacia venden estos ice packs instantáneos y ¡son una maravilla!

d. Planifica tus spots: Para las sesiones de pumping en la calle, entre más te planifiques, mejor. Pero busca las mejores opciones a tu alrededor. Yo me saque leche en todos los vestidores de NYC, en la mesa de un restaurante en Brooklyn (con la chamarra puesta hacía el frente), en el vestidor de Nordstrom Chicago, en el baño de un hotel random, en la sala de abordar del aeropuerto JFK… Las señoritas de las tiendas departamentales normalmente son súper buena onda y si les explicas por lo general te abren un vestidor. También normalmente esas tiendas tienen un Women’s Lounge así que esa es una súper opción. Carga tu manta o una chamarra que te puedas voltear para sacarte leche en donde sea que estés, por si no hay una opción tan privada.

e. Para el avión: Por lo regular te va a tocar sacarte leche en el avión. Por eso razón yo viajo con una lonchera térmica en mi bolsa de viaje y/o carry on, y de esa manera lo que me saco lo guardo ahí. Si es de ida, llegando al hotel la almaceno; si es de vuelta, llegando a casa todo igual va al congelador. Yo me he sacado en el baño sin problema, pero en realidad podrías hacerlo con una chamarra volteada en tu lugar. Tip: avísale a la azafata que vas a ocupar el baño aprox 20 minutos porque tienes que sacarte leche, y de esa manera ella va a cuidar que nadie te toque la puerta.

  1. Las noches. Muchas seguramente me van a criticar, pero yo soy partidaria de que si ya estás de viaje sin tu bebé, aproveches para dormir. Así como la producción de leche baja, también sube cuando regreses y te pegues a tu bebé en los horarios que tu bebé pide. Obviamente si estás al comienzo de la lactancia es importante que acomodes los horarios de tal manera que no te congestiones (yo en esa época no podría durar una noche de 8 horas pero cada quien). Yo lo que he hecho es sacarme regresando de cenar también, así que de esa manera agregaba una sesión alrededor de las 12 – 2 am y así pasaban menos horas para poderme despertar a las 9 am.

  2. El regreso. La FAA permite que viajes con la leche en tu carry on. Asegúrate de tener suficientes ice packs para la cantidad de loncheras que tengas (ver arriba sobre los ice packs instantáneos, y alternativamente una bolsa ziplock rellena de hielos (pasando seguridad) siempre es opción). Te recomiendo que te lleves un poco de papel aluminio desde México ya que ayuda a mantener la temperatura si forras las loncheras térmicas con eso. Acomoda las bolsas de leche con los distintos ice packs y empaca las loncheras en tu carry on. El sacaleches debe de viajar contigo tanto de ida como de vuelta, no quieres arriesgarte a que le pase nada (y probablemente te toque sacarte durante el día del viaje también).
  3. Llegando a casa. De inmediato mete todas las leches al congelador y en cuanto puedas pégate a tu bebé. Esta es la mejor manera de incrementar tu producción. Tip: también puedes intentar consumir capsulas de moringa, té de lactancia e incluso homeopatía. Te recomiendo que si crees que lo necesitas, hagas sesiones de power pumping también. 

Si tienes alguna duda adicional, escríbeme con confianza a hola@mamarebelde.com y con gusto te ayudo. ¡Buen viaje!

xo, MR.

 

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