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¿Cómo funciona la copa menstrual?

La copa menstrual es una copita de silicona que se usa cuando te baja. En su interior acumula el flujo menstrual en vez de absorberlo como un tampón o de expulsarlo en una toalla. Es una alternativa sana, ecológica y económica que, además va en sintonía con la energía femenina y con un concepto mucho más positivo de la menstruación. Siendo que cambió mi vida, siento que tengo que compartir mi experiencia.

A lo largo de los últimos años me he vuelto súper consciente de lo que pongo dentro y sobre mi cuerpo. De verdad evado los químicos lo más que puedo. Pero apenas hace poco descubrí que los tampones y las toallas sanitarias están llenos de ingredientes químicos y tóxicos como látex, BPA, rayón decolorado, colorantes para hacerlos blancos y otros aditivos de miedo – todos ligados directamente con el cáncer.

Antes de armarme de valor leí todas las reseñas que encontré en Internet. Claro que siempre puedes encontrar los peores casos posibles, pero digamos que el promedio le daba de calificación de un 8/10 para arriba. Entonces decidí probar y evaluar por mi misma.

Hasta antes de descubrir la copa menstrual, había pocas cosas que odiara más que me bajara. No es que me sintiera tan mal, sino que simplemente lidiar con todo el show era desgastante. Por supuesto no es que ahora me encante, pero desde que uso la copa menstrual hay muchos momentos en lo que ni siquiera me acuerdo de que me está bajando.

Lo más complejo es entender cómo debes colocarla. Cuando ves la copa, juras que está demasiado grande para ti (o no), pero como la doblas y se ajusta al tamaño de tu cuerpo (como un tampón), ni siquiera la sientes. Créeme, de cualquier modo, ¡es más pequeña que otras cosas que suelen entrar por ahí! En las instrucciones te ponen dibujitos que ilustran la forma correcta de insertarla: simplemente la doblas como en un cono y la metes. Una vez adentro, la giras y listo. Este último paso es clave para que ajuste bien y evites derrames posteriores. Pasados 5 segundos, dejas de sentirla y sólo tienes que acordarte 12 horas después de que es hora de vaciar y enjuagar.

No sé explicarte exactamente la ciencia detrás, pero a partir de empezar a usarla tengo cero cólicos. Dicen que tiene que ver con la falta de químicos, o más bien, con que la mayoría de los cólicos que sentimos todos los meses están relacionados con el exceso de químicos en los productos menstruales que consumimos. Por si no lo sabias, la vagina es de los órganos que más rápido absorben sustancias con el puro contacto.

La parte menos agradable fue quitarme la copa menstrual, pero no en el sentido en que lo estás pensando: definitivamente es menos asqueroso y sucio que cuando te quitas un tampón, así que puedo vivir con eso. El espacio de la copa hace un tipo de succión en vacío con tu cuerpo, así que cuando la sacas lo único que tienes que hacer es apretar tantito para que libere el aire, y listo.

Algo increíble de empezar a usar la copa fue darme cuenta de lo desconectada que estaba con mi cuerpo y femineidad. Definitivamente no conocía mi cuerpo, mi ciclo menstrual y la manera en que funciona… Por ejemplo, entre otras cosas yo jure que me bajaba litros y litros de sangre, y pues nada que ver. Hay muchas razones para estar en contacto con tu organismo, no dejes pasar la oportunidad.

Además de todo, la copa menstrual posee múltiples beneficios obvios, como que es súper ecológica porque sólo la enjuagas y no tienes que utilizar 5-8 toallas y/o tampones en un sólo día. ¿Sabías que tus toallas sanitarias tardan más de 500 años en degradarse? Y los tampones no se quedan atrás.

Asimismo, como es reutilizable (sólo la vacías, enjuagas y secas antes de ponértela otra vez), te olvidas de salir corriendo a media noche porque se te acabaron los tampones. No manchas absolutamente nada, lo cual es una maravilla porque puedes seguir con tu vida de forma normal: hacer ejercicio, usar ropa blanca, meterte a la alberca, etcétera.

Por si te da pena preguntar algunos unos tips, me anticipo y te los paso de una vez: 

1. Córtale el rabo. La copa menstrual tiene un rabo que te ayuda a sacarla de tu vagina, pero puede ser un poco largo para tu anatomía. Eso sólo lo sabrás tú. Pruébala y, si es necesario, córtale el rabo un poco sin quitarlo por completo.

2. Que no te dé asco. Todas tenemos una vagina y a todas nos baja. Es algo universal. Los fluidos menstruales son algo natural, y conocer tu cuerpo en todos sus estados sólo te va a ayudar.

3. Después de vaciarla, enjuágala con agua. Posteriormente, sécala ligeramente antes de insertar. Te recomiendo lavarte las manos antes y después.

4. Hiérvela entre usos. Se recomienda no usar jabones químicos, por lo tanto, lo mejor es que entre usos (o sea, cada mes) la pongas a hervir sólo con agua para eliminar las bacterias. No te preocupes, la silicona aguanta.

5. Tu vagina es tuya. No pasa nada si te tocas tantito de vez en cuando. Que no te traume que tengas que hacerlo, sólo es un poco más de lo que ya lo haces cuando te pones un tampón.

En conclusión, la curva de aprendizaje es corta pero vale la pena. Sé que puede ser difícil abrir tu mente a esta posibilidad pero hay pocas cosas que cambiarán tu noción de la vida como esto. No te vas a arrepentir.

xo, MR.

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